Feevy y un olvido injusto

No nos confundamos por las explicaciones extrañas.
- Feevyes a mi humilde entender, una de las aplicaciones más potentes para la educación.
- Feevy nos permite unir nuestros contenidos a blogs con similares intereses y temáticas.
- Feevy me permite estar actualizado de un modo público (es como un mini bloglines).
- Feevy crea redes sociales.
- Feevy permite, entre otras cosas, publicar un blog, mantenerlo constantemente actualizado con las noticias de los sitios que más nos interesan sin la necesidad de escribir una sola palabra.
- Feevy crea nodos de información, crea contenidos conceptualmente similares, o no.
- Feevy es libre, y el aporte de un grupo de gente que cree en la web 2.0 no solo como un cúmulo de aplicaciones, sino como una actitud.
Siendo esto así, entonces, vía Moebius me entero que en el diario Clarín de hoy, se publica una nota sobre "Los "blogfesores" porteños tienen un nuevo portal para intercambiar experiencias " escrita por la periodista Lucia Bertotto.
Nada nuevo por supuesto ya que hace un tiempo Pablo Mancini informaba del proyecto. Pero lo llamativo he indignante es que, no se hace mención a feevy y por supuesto a ninguno de sus creadores.
Sí se dice que hay muchos blog´s de profesores, si se dice que es una iniciativa del Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, si se dice de los ánimos de expandir la experiencia, pero nadie habla de feevy, nadie nombra a David de Ugarte, nadie dice que sin feevy, el sitio es un blog vacío, ya que todo el contenido es publicado gracias a feevy.
Quizás en el ánimo de que no se diga "eso se hace en un rato", se busca adornar (al mejor estilo kitsch ) un proyecto que es válido, es muy bien recibido, es muy útil, pero también, en gran parte, gracias al trabajo desinteresado de la gente que hace posible feevy, además de los involucrados en el proyecto en sí.
Todo esto, tal vez, por quienes recién conocemos de la buena predisposición de Ugarte, de su espíritu 2.0, sentimos que es injusto que se levanten aplausos y felicitaciones para parte de los responsables y no así para quienes merecen tener una mención destacada.
La nota es buena, salvo porque olvidaron este pequeño detalle, que con cinco minutos de investigación, podría haber sido salvado










